jump to navigation

Novedades Noviembre 23, 2007

Posted by athair in Uncategorized.
3 comments

Bueno, Rapunzell tenía razón, debería haber actualizado esto bastante antes. La cosa es que, tras un par de semanas, por fin me he instalado en un pisito compartido. Está en la zona sur de Madrid, en Delicias. Comparto piso con Meghan, una chica americana muy maja. La casa es chiquitina pero resultona. Ahora a ver qué se puede hacer con ella; dependerá un poco de la casera, a la que aún no conozco. Pero la mujer más hermosa del mundo se ha ofrecido a ayudarme a hacerla un hogar. ¿Qué más se puede pedir?

Además, ya tengo un ADSL decente instalado. Telefónica ha tardado exactamente día y medio en ponerme la linea, lo que me ha dejado muy sorprendido. Cuando haya terminado de instalarme, os invitaré a cenar. Por turnos, porque no es como si hubiera mucho sitio XD

Debo, antes de acabar, agradecer a Ear su infinita hospitalidad, generosidad y paciencia mientras encontraba alojamiento. Está pasando por una época difícil, está bajo de ánimo, y aún así, se ha desvivido por hacerme sentir en casa, cuidado y animado, compartiendo su espacio conmigo. Marino, eres el mejor.

Dos minutos Noviembre 22, 2007

Posted by athair in Uncategorized.
1 comment so far

Esa es la cantidad de tiempo estándar cuando trabajas en lo mío. No importa si es para ir a tomar un café a un bar, o para pintar la Capilla Sixtina.

Cuando empecé a trabajar para Tony Roma’s en Madrid, nada más volver de Irlanda, nos dieron algo de formación. Cómo se nota que son americanos. Olvidé o ya sabía muchas de las cosas que me contaban. No en vano me había tirado trabajando en Dublín de camarero una buena temporada, con uno de los mejore managers que se puedan pedir.

Pero un experimento interesante que hicimos fue el de cómo nos damos cuenta del transcurso del tiempo. El formador se puso con un cronómetro a medir dos minutos, y cada uno teníamos que decir cuando creíamos que había pasado ese tiempo, sin contar en nuestra cabeza los segundos. Por que cuando estás esperando, no sueles hacer eso. Los resultados eran realmente curiosos. Yo levanté la mano el primero, cuando había pasado un minuto y poco.

Nunca son dos minutos. Y suele joder que te digan tal cosa porque sabes que no es así. A veces, porque empíricamente te has tirado al lado del puto coche quince jodidos minutos.